miércoles, 25 de noviembre de 2009

FRANCIA MANCHADA

No había forma de que la FIFA decida repetir el partido entre Francia e Irlanda por una simple razón: En Zúrich Francia pesa más que Irlanda. Así el propio Henry haya aceptado su falta ante el mundo y pedido que se juegue un nuevo encuentro, la FIFA de ninguna manera iba a aceptarlo.

Si el destino hubiera jugado a favor de Irlanda y Robbie Keane con ayuda ilícita de su mano le daba la clasificación a su país, lo más probable es que todo el pueblo francés liderado por el máximo dirigente de la UEFA, Michel Platini, presione a la FIFA y ésta decida repetir el partido.

Está claro que lo más justo hubiera sido que el encuentro se juegue de nuevo, sobre todo para calmar a los enfurecidos hinchas irlandeses que a partir de esa mano a Henry lo considerarán como personaje no grato. Pero si se empieza a repetir un partido cada vez que un árbitro se equivoca en circunstancias tan decisivas, muchos equipos se quejarían y todo sería un caos.

Ya la FIFA había advertido este tipo de situaciones. En la UEFA Europa League (ex copa UEFA) se viene utilizando dos árbitros más, ubicados uno en cada arco. Este experimento se encuentra en estado de prueba. Estoy seguro que un árbitro de ayuda ubicado cerca al arco de Given hubiera visto la clarísima mano de Titi”. Luego hubiera avisado al juez principal y este finalmente hubiera anulado el gol.

No olvidemos que a mediados del próximo año se disputará el Mundial de Sudáfrica y que el sorteo de los grupos se va a realizar el 4 de diciembre, ahorita nomás. Antes de ese día la FIFA tendrá que decidir si incluye para el máximo torneo futbolístico los dos árbitros asistentes para reducir la posibilidad de errores arbitrales.
Lo que nadie podrá modificar jamás es que Francia se clasificó a Sudáfrica 2010 gracias a una mano ilegal de uno de sus mejores jugadores de la historia: Thierry Henry, que aceptó su culpa porque las imágenes lo delataban. Si la jugada fuera más dudosa, sería dudoso que el francés acepte su error de la manera como lo ha hecho. ¿Y si Francia sale campeón del mundo? Bien por ellos, pero gracias a “Titi” ya su posible título mundial se ha manchado.

sábado, 14 de noviembre de 2009

DOS REINOS ENFRENTADOS

Al concluir las eliminatorias asiáticas las selecciones de Bahréin y Arabia Saudí quedaron en la tercera ubicación del grupo "A” y “B” respectivamente. Las bases indican que tiene que jugarse una serie con partidos de ida y vuelta para definir al quinto clasificado de la zona. El ganador disputará la repesca para el Mundial con el ganador de la zona de Oceanía.

A pesar de ser países lejanos y creer que allá el fútbol se vive de otra manera, el desenlace que nos regalaron será memorable. El partido de ida, jugado en Manama, capital del Reino de Bahréin, quedó igualado 0-0. El equipo local debió ganar, pero Ali Waleed, arquero de la visita, bloqueó todo tipo de ataque y quedó como la figura del encuentro.

Tres días después se definía al ganador de la llave en Riad, capital del Reino de Arabia Saudí. El Estadio Internacional del Rey Fahd estaba lleno como cuando acá en Latinoamérica se juega un Boca-River o un América-Chivas. Ambas selecciones nerviosas como en cualquier definición. Pueblos angustiados como si después de este enfrentamiento un reino tuviera que desaparecer.

El primer tiempo quedó igualado 1-1. El cuadro blanco empezó mejor y a los 13 minutos rompió el empate. Faltando 3 minutos para el final de la primera etapa, los visitantes empataron y con ese resultado estaban logrando el pase a la repesca mundialista. Los goles de visita valen doble, cualquier empate a partir de ahora beneficiaría a Bahréin.

Realmente lo único que importa de los 180 minutos que ambas selecciones han disputado en esta serie son los últimos tres. Lo atractivo de este deporte es justamente eso. En tres minutos -solo en tres minutos- millones de personas pasaron de ser felices a infelices, y viceversa. En tres minutos puedes tener todo y quedarte sin nada.

He visto el video varias veces y me sigo emocionando. Los narradores no podían explicar lo que veían y los hinchas locales, que ocupaban casi todo el estadio, estaban enloquecidos (observen los rostros) luego del gol marcado en el minuto 90 por Hamad... ya no importa el nombre, todo el reino de Arabia Saudí gozaba de felicidad. Para ellos no había más nada, todo estaba resuelto...

La selección de Bahréin golpeada por el gol recibido, tuvo que soportar la histeria de todos los hinchas locales que celebraban a costa de su derrota. Solo tenían 90 segundos para lograr lo imposible. Es inhumano hacerlos jugar luego de semejante golpe, yo no podría, no tendría fuerzas para seguir, pero allí estaban, parados en medio del terreno de juego para continuar con el partido.

Reanudaron el juego y perdieron el balón de manera increíble. Seguía pasando el tiempo y Arabia Saudí controlaba lo poco que quedaba. Bahréin recuperó el balón, pero por la desesperación nuevamente lo perdió. El equipo local tuvo la oportunidad de mantener el balón en el campo rival, pero por errores técnicos hicieron que la visita tuviera un último ataque.

Quedaban 25 segundos y Bahréin se iba de contra con todos sus hombres. Si en ese trayecto el cuadro local recuperaba el balón todo terminaba. Los visitantes llegaron hasta el área grande y tras intentar centrar el balón, este fue bloqueado por un jugador local y se produjo una última jugada: el tiro de esquina.

Increíblemente tras el cobro, un jugador de Bahréin golpeó el balón con la cabeza y lo ubicó en un lugar inalcanzable para el arquero. Los árabes se desplomaron, el estadio se calló. Solo se escuchaban los gritos de los pocos hinchas y del comando técnico visitante.

Esto que pasó en Asia hace un mes me hizo recordar esta famosa frase: “Quien ríe al último ríe mejor”, pero en este caso quien más ríe es Nueva Zelanda. ¿Por qué? El equipo de Bahréin acaba de perder la repesca para el Mundial Sudáfrica 2010 con la selección de Nueva Zelanda. Bahréin quedó fuera del Mundial, de nada sirvió el empate en la última jugada, pero estos 3 minutos finales lo recordaré por siempre.
Aquí les dejo el video para que se emocionen:
http://www.youtube.com/watch?v=s1nMBPPum-M

sábado, 31 de octubre de 2009

¿SERÁ SUERTE?

Hace varias semanas que quería ver jugar al Barcelona de Guardiola porque sé que me voy a entretener durante 90 minutos y algo más. Sabía que había perdido por la Liga de Campeones como local frente al Rubin Kazan de Rusia (no pude ver el partido) y que había sido su primera derrota en la temporada. Decidí hacerme un tiempito, sentarme en el mueble de mi sala y ver tranquilo el partido.

El rival iba a ser el Osasuna de José Antonio Camacho que venía de sumar 10 de los últimos 15 puntos disputados en el torneo. De local, en Pamplona, el Osasuna ha complicado siempre al Barcelona. De 31 partidos que se han jugado en el estadio Reino de Navarra, el cuadro azulgrana ha ganado en 11 ocasiones, el local 10 y el resto han sido empates.

El partido fue muy disputado y el Osasuna le pudo jugar de igual a igual al Barcelona en algunos momentos del primer tiempo. Luego, en el segundo tiempo, el cuadro "Culé" fue superior y recién en el minuto 71 tras un centro rasante de Puyol, Seydou Keita, que sigue en racha (venía de marcar 3 goles en la fecha anterior) metió el balón en el arco de Ricardo. Era un resultado justo, pero el fútbol no conoce de justicia ni para grandes ni para chicos.

Había ingresado el “Rafa” Márquez para darle tranquilidad a la zaga visitante, pero en el minuto 92’ el mexicano no pudo controlar el balón y lo perdió cerca de la línea de meta frente a Camuñas que tiro un centro y Piqué convirtió en contra. Fue en ese momento que el árbitro terminó el partido y estalló Pamplona.

Me gustó ver al Barza porque sigo creyendo que no hay mejor equipo que controle el balón. A pesar de que Messi jugó mal y que el equipo no haya goleado como de costumbre, me sorprendió el movimiento táctico de Sergio Busquets para retroceder y convertirse en un defensa central más para que los laterales (Puyol y Abidal) puedan proyectarse. De esa manera es que el Barcelona de Guardiola llegaba al arco rival hasta con 7 hombres. Quien tenía el balón tenía 6 posibilidades de pase. ¡Impresionante!

Al sentarme a redactar sobre el partido me puse a pensar si es que existe suerte en el fútbol y me hice las siguientes preguntas: ¿Será suerte que se empate un partido en el último minuto frente al mejor equipo del mundo? ¿Será suerte que tu gol haya sido un autogol? ¿Será suerte que no generes situaciones claras de gol y que al final metas un gol?

Sabemos que no hay justicia en el fútbol y este partido lo confirma una vez más. Pero ¿Cómo explicar un empate en la última jugada? ¿Cómo explicar aquel triunfo insólito del Manchester United en los minutos de descuento frente al Bayern Munich por la final de la Liga de Campeones? ¿Cómo explicar que un equipo juega mejor que otro y que al final empata o pierde? ¿Basta con decir que el fútbol se gana con goles?

domingo, 25 de octubre de 2009

¡BIEN POR EL LIVERPOOL!

Valió la pena, una vez más, levantarse temprano y observar por cable la Premier League de Inglaterra. Esta vez se enfrentaban nada menos que el Liverpool y el Manchester United en Anfield por la fecha 10. El equipo de Benítez llegaba a este encuentro luego de sufrir 4 derrotas consecutivas y con la prensa cuestionando su continuidad, mientras que el Manchester de Ferguson llegaba como sólido puntero y con la posibilidad de hundir más a los “Reds”.

Con toda la presión encima y sin su capitán Steven Gerrard, el Liverpool tenía la oportunidad de revertir la mala racha frente a su clásico rival. Y así fue. El Liverpool ganó el partido jugando como siempre ha jugado desde que lo dirige Benítez, con toques en primera, presionando a su rival, atacando y defendiendo en bloque. El Manchester en cambio, jugó el peor partido en lo que va de la temporada.

El primer gol lo marcó el “Niño” Torres a los 65’ luego de un gran pase del israelí Yossi Benayoun. Luego el Manchester United despertó un poco, pero se sospechaba que no iba siquiera a crear una situación clara de gol. Ferguson ubicó más hombres en ataque y de contra el rival sentenció el partido mediante el juvenil francés David Ngog a los 95’.

Van der Ser fue lo mejor del Manchester United. Tapó un tiro libre muy bien ejecutado por Fabio Aurelio y en el rebote bloqueó el remate de Kuyt. Parece que mientras más viejo se vuelve sus reflejos mejoran. El resto no hizo un buen partido y jamás tuvieron ambición para ganarlo. Vidic terminó expulsado y Rooney intentó generar fútbol, pero estaba muy solo y no pudo. Al menos reclamó al árbitro cada vez que hubo una jugada dudosa. Cuando no hay nada, algo es algo y Rooney demostró ser el menos dormido.

En el Liverpool todos cumplieron sus funciones, pero hay que destacar a Benayoun que se desplazó muy bien por todo el terreno de juego y fue quien lideró la ofensiva local. Carragher es un guerrero y nunca dio por perdido el balón. No me imagino la defensa del Liverpool sin él. Kuyt corrió como si fuera un volante de marca. Tácticamente aportó mucho al equipo. Y como los partidos se ganan con goles, Fernando Torres sigue siendo el goleador.

Este fue un partido clave para el Liverpool. Además de sumar de a tres y subir en la tabla, ha sido un partido que puede servir para cambiar de cara y rumbo. El miércoles lo confirmaremos. Ese día el Liverpool jugará de visita frente a otro grande: el Arsenal de Wenger, por la cuarta ronda de la Carling Cup.